Ese mandarín hizo de todo en esta cama con espejos, con
con dos espejos:
hizo el amor tuvo la arrogancia
de creerse inmortal, y tendido aqui miro su rostro por los pies,
y el espejo de abajo le devolvió el rostro de lo visible;
así desarrollo una tesiis entre dos luces; el de ariiba
contra el de abajo y acostado casi en el aire
llego a la construccion de su gran vuelo de madera.
La estridencia de los dias y el polvo seco del funcionario
no pudieron nada contra el encanto portentoso:
idiogramas carnales, mariposas de alambre distintos, fueron
muchas y muchas
Las hijas del cielo consumidas entre las llamas
de acuestos de espejos lascivos y sonámbulos
dispuestos en lo intimo de dos metros, cerrados el uno contra el otro
el uno para que el otro le diga que el Uno es el principio.
Ni el yin ni el yang, ni la alternancia del esperma y la respiracion
lo sacaron de esta liturgia, las ecenas eran veloces
en la inmovilidad del paroxismo, negro el navío navegaba
lúcidamente en sus aceites y el velaman de sus barnices,
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2 comentarios:
A mi parecer es un muy buen poema, eso creo, nunca leo poesía. Cuando lo estaba leyendo creí que se trataba de un poema de Nicanor Parra, por lo poco cotidiano del tema. Me gustó bastante por el juego de palabras, las descripciones que da de lo que ocurre en el poema
Lo que me llama la atención de este poema es la alternancia entre signos e imagenes explicitas, como un pendulo que se mueve entre el yin y el yang
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