jueves, 6 de septiembre de 2007

DE SERMONES Y PREDICAS DEL CRISTO DE ELQUI


I


A pesar de que vengo preparado realmente no sé por dónde empezar empezaré sacándome las gafas esta barba no crean que es postiza 22 años que no me la cortocomo tampoco me corto las uñaso sea que cumplí la palabra empeñada más allá de la fecha convenidapuesto que la manda fue sólo por veinte no me he cortado barba ni uñas solamente las uñas de los piesen honor a mi madre idolatrada pero por las que tuve que pasar humillaciones calumnias desprecios siendo que yo no molestaba a nadie sólo cumplía la sagrada promesaque hice cuando ella murióno cortarme la barba ni las uñas por un lapso de veinte añosen homenaje a su sagrada memoria renunciar a la vestimenta común y reemplazarla por un humilde sayal ahora les revelaré mi secreto la penitencia ya se cumplió pronto me podrán ver nuevamente vestido de civil.

2 comentarios:

castillo dijo...

Me gusta bastante el estilo de Nicanor Parra, va más allá de lo puramente bonito del lenguaje, distinguiéndose fuertemente de la forma de hacer poesía ante cualquier otro poeta, creo que al leerlo es uno de los poetas que uno siente e su estilo como chileno. Ahora me pregunto, porque no sé nada de la vida de Nicanor Parra, si es verdad eso de la promesa a su madre y de las vergüenzas que tuvo que pasar por ello.

asihablaba dijo...

creo que este poema puede ser visto como la carga de 20 siglos que según algunos ha tenido que cargar occidente, veinte son los siglos, veinte los años de penitencia. Desde una mirada más cristiana, aquel mendigo puede ser jesús, desde un punto de vista más reformador del cristianiosmo, a la manera de Lutero, Cristo mendigo, portador de todos los pecados, el pecador de pecadore, pero a la vez el más santo de todos.